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10 años sin agua, pronto quedarán en el pasado

El acceso a agua segura y de calidad es un “privilegio” con el que no ha contado doña Dania Gonzáles, habitante de una de las comunidades más afectadas por la escasez del vital líquido, en el municipio de Puerto Morazán, departamento de Chinandega.

Recipientes para agua vacíos, tuberías obsoletas y grifos oxidados, es parte del escenario que se aprecia en las viviendas de la comunidad Sector Número 4, donde habita doña Dania, y según nos cuenta, no tienen agua desde hace 10 años.

Conseguir un poco de agua para la preparación de sus alimentos o actividades de aseo personal es un obstáculo con el que tienen que enfrentarse todos los días. El cansancio y la frustración se notan en sus rostros.

“Tenemos 10 años sin agua en esta comunidad, la única forma de abastecimiento es por medio de unas pipas que vienen cada 15 o 20 días. En mi familia somos 13 personas y solo nos ajusta para comprar el agua de beber que es la más importante, el agua que usamos para aseo personal nos toca caminar hasta otra comunidad para traerla hasta la casa. Estamos emproblemados con esta situación”, comentó doña Dania.

Su difícil situación no termina ahí, la falta de agua se vuelve más complicada en su hogar debido a las atenciones de salud que requiere su mamá, una paciente con Enfermedad Renal Crónica (ERC) que constantemente debe recibir cuidados especiales debido a su condición de salud.

“La situación de salud de mi mamá amerita de cuidos especiales, que no se podrían realizar sin tener el agua en nuestra casa. Por eso, cuando no hay agua tenemos que pagar hasta C$100 córdobas por cada barril de agua, y económicamente eso no nos resulta”, expresó doña Dania.

La cruda realidad que vive ella y su comunidad pronto será cosa del pasado. El agua que tanto necesitan llegará.

Ese es el objetivo que se han propuesto Centro Humboldt y Vivamos Mejor, con la construcción de un pozo de 250 pies, que beneficiará a más de 1,200 habitantes de la comunidad Sector Número 4, donde ya no necesitarán que lleguen las pipas para garantizar el vital líquido.

“Esta obra va a venir a beneficiar a todas las familias de mi comunidad. Siempre le pedimos a Dios para que algo así llegara y poder tener un servicio que es tan básico, pero que es de gran utilidad. Somos más de 350 familias que ya no tendremos que caminar ni pagar por un poco de agua”, nos cuenta con entusiasmo, doña Dania.

La construcción de ese pozo es una de las obras que realiza Centro Humboldt en el municipio de Puerto Morazán, con la ejecución del proyecto “Fortaleciendo la resiliencia territorial en las comunidades del Delta del Estero Real en el Golfo de Fonseca Nicaragüense”, financiado por la Organización Vivamos Mejor, Suiza, que entre sus múltiples objetivos resaltan las obras para llevar agua a las comunidades que carecen de ese valioso recurso.

“Ahora nos toca a nosotros cuidar el pozo y cuidar el agua, para que nunca nos vuelva a faltar”, comentó doña Dania.

Y así se terminarán los 10 años sin agua de ella, su familia y su comunidad.

noviembre 1, 2021

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