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Anhelamos vivir en una región y en un mundo de paz y armonía

La comunidad firmante convocada por la Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo (MNGR) somos personas firmes, amantes de la paz y la convivencia, luego de una reflexión profunda sobre la economía y el medio ambiente, expresamos nuestra profunda preocupación sobre la destrucción, degradación y alteración de la vida-mantenimiento del Río San Juan; conscientes de que esta destrucción provoca cambio climático y sus efectos que atentan a la vida, en especial la de las personas más pobres y vulnerables y que también perjudicial para nuestro bienestar interior y es ofensivo para las creencias, tradiciones y culturas campesinas, indígenas y afro descendientes.

Por principios y por actitud de vida anhelamos vivir en una región, y en un mundo, de paz y armonía, en consecuencia, ante la situación que se ha vivido en los últimos meses con relación al diferendo limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua, ofrecemos nuestros puntos de vista:

Por lo anterior declaramos:

1. Afirmamos que el Río San Juan, como patrimonio nacional, es sustento de todo tipo de vida para las comunidades, su clamor llega a los oídos de todas las personas de buena voluntad. El afán de la destrucción, degradación y alteración indiscriminada del río, lo están llevando a una situación de crisis. al borde de un colapso climático.

2. Creemos que el espacio y mecanismo de solución ante cualquier diferendo entre dos países hermanos debe ser el diálogo. En esencia se debe otorgar prioridad al diálogo sin condiciones. En diálogo entre sí, nos puede guiar en la búsqueda de una solución armoniosa del Río San Juan. Esforzarse por profundizar una amplia campaña de concientización y conversión de las personas involucradas, a fin de contribuir a salvaguardar las aguas del río. Así mismo nos convocamos a incidir en políticos, económicos y científicos de ambos gobiernos para que se comprometan a asumir mayor responsabilidad en el cuidado del río.

3. Consideramos firmemente que se debería instalar a lo inmediato una Comisión Binacional con el mandato de preparación de las propuestas firmes y duraderas, de probable solución integral al problema, y fijar un plazo prudente y razonable para esta labor.

4. Sugerimos que los asuntos de carácter limítrofe que no pudieran ser resueltos por la vía de la Comisión Binacional deberían ser elevados para la consideración de la Corte Internacional de La Haya.

5. Unimos nuestra voz para solicitar a los diferentes actores sociales de los dos países que evitemos el uso de un lenguaje que conduce a la exacerbación de los ánimos, la xenofobia como norma de vida cotidiana, y la exaltación hacia acciones que lesionan la integridad humana.

6. Buscamos como implementar en nuestras organizaciones de la sociedad civil, organizaciones basadas en la fe y en la vida personal una ética de la espiritualidad eco-céntrica.

Por ello, y como gesto de solidaridad y testimonio cristiano, las y los presentes nos comprometemos a emprender una serie de acciones conjuntas de resistencia civil pacífica desde la fe y a firmar un posicionamiento público que refleje este compromiso con la sociedad nicaragüense, mismo que a continuación presentamos y en el que están contenidos los principales puntos del conversatorio: los riesgos reales sobre el Río San Juan.

Dado en la ciudad de Managua, Nicaragua a los 15 días del mes de marzo de 2012.

Foto: El Nuevo Diario-Nicaragua.

marzo 15, 2013

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