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CA frente a los retos del clima: posicionamiento político de la sociedad civil y pueblos indígenas organizados

A poco tiempo de cumplirse el plazo de dos años para finalizar el proceso de negociación de un nuevo acuerdo global sobre cambio climático, no se avizoran signos de que se esté arribando a una posición favorable para reducir el inexorable avance del cambio climático, ni para mejorar las capacidades de absorción de sus impactos, los cuales serán de mucha mayor severidad en regiones del mundo recurrentemente afectadas por fenómenos climáticos extremos.

En los próximos encuentros globales de negociación, previstos para noviembre y diciembre del 2009, se definirán los compromisos y lineamientos que la comunidad internacional adoptará para enfrentar el cambio climático. Una tarea compleja en la que deberán abordarse aspectos críticos como: generación de energía limpia, los niveles de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la transformación tecnológica, el papel de las opciones forestales y los agrocombustibles en la mitigación, el financiamiento, la participación social y el papel de la adaptación al cambio climático en relación con objetivos de reducción del riesgo de desastres y desarrollo humano.

La situación se complejiza aún más por la intención de los países desarrollados de abandonar los compromisos y criterios científicos previamente acordados en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto, algo que resultaría desastroso para los países en desarrollo, los cuales deberían rechazarlo tajantemente.

Centroamérica está en desventaja en el proceso de negociación global, y más aún por la ausencia de un acuerdo político de consenso. Por lo mismo resulta clara la necesidad de promover el diálogo social, la construcción de propuestas y la organización de acciones de incidencia en lo que resta del actual proceso de negociaciones. En esta línea, en adelante se proponen estrategias y acciones de adecuación de la región para insertarse de mejor manera en el proceso de negociación y, sobre todo, para orientar las intervenciones futuras que el cambio climático estará demandando en la región.

I.LA SOCIEDAD CIVIL Y LOS PUEBLOS INDIGENAS DE CENTROAMERICA FRENTE AL PROCESO GLOBAL DE NEGOCIACIONES.

La región centroamericana es, después de la insular, la más vulnerable del planeta, por lo que demandamos un trato diferenciado dentro del marco común, incluyendo los derechos de los pueblos indígenas.

La principal demanda de la sociedad civil y pueblos indígenas en el proceso global de negociaciones, consiste en que los países desarrollados y la comunidad internacional adopten un acuerdo político que cumpla con los criterios científicos de reducción de emisiones –que se especifican más adelante— las necesidades de financiamiento para la adaptación y la consecuente reducción de la vulnerabilidad de la población más afectada de la región sin detrimento de los esfuerzos por la reducción de la pobreza.

Este acuerdo político deberá estar fundamentado en cinco propuestas concretas que darían mayor integralidad y pertinencia al nuevo acuerdo global sobre cambio climático; en este sentido demandamos:

I.1 Reconocimiento de la Deuda Ecológica. Reparaciones Ya.

Demandamos el reconocimiento de la responsabilidad histórica de los países desarrollados y, su obligación de garantizar la restitución y reparación de la deuda ecológica, que incluye la deuda climática que mantienen los países en desarrollo. La deuda climática es parte de una gran deuda ecológica que los países industrializados deben a los nuestros, y que se refleja a través de una profunda huella ambiental.

La reparación de la deuda incluye la total restauración y compensación de los territorios y ecosistemas, la reconstrucción de la infraestructura básica dañada por fenómenos asociados al cambio climático y la creación de la infraestructura necesaria para la adaptación, la recuperación de los derechos afectados. Esto implica la restauración de comunidades justas, sustentables y pacificas para los países en desarrollo. Así también, las reparaciones necesitan basarse en la autodeterminación de los pueblos y en la garantía de la no repetición.

De no actuar ahora, los costos globales y los riesgos del cambio climático equivaldrán a la perdida de al menos un 5 % del PIB anual ahora, pudiendo llegar al 20 % o más en una proyección de10 a 20 años, de acuerdo al Informe STERN. Esto implica que, la región centroamericana demanda cantidades por el orden de los 3,500 millones de dólares USA mínimo por año.

I.2 Los Países Desarrollados deben Asumir sus Compromisos de Reducción de Emisiones en las Fuentes de sus Propios Países.

La reducción de las emisiones de los países industrializados debe ser de al menos 25%-40% para el año 2020 con relación a 1990, y del 95% para el 2050 con respecto al mismo año base, estabilizando las concentraciones de Gases de Efecto Invernadero en 350 partes por millón.

Evitar y rechazar como soluciones únicas y aparentes como el comercio de emisiones, la absorción de carbono a través de plantaciones forestales, la deforestación evitada, el manejo de bosques y los corredores biológicos, los que deben ser abordados en los foros de bosques y biodiversidad con la cautela necesaria, profundizando en sus efectos adversos sobre la integridad ambiental de la Convención Marco y su Protocolo. Igual tratamiento debe recibir la producción de agrocombustibles.

1.3 Demandamos la Implementación de Iniciativas de Adaptación Vinculadas con la Gestión Integral para el Desarrollo Humano.

Considerando la experiencia en las intervenciones sobre el riesgo y los desastres, así como con los objetivos de desarrollo del milenio, el desarrollo humano, local y de los pueblos indígenas, es vital que el renovado interés en el problema del cambio climático genere vínculos y sinergias con estas iniciativas.

Existen marcos teóricos y herramientas que han sido desarrolladas en el marco de la gestión del riesgo de desastres que, a todas luces, son aplicables y necesarios para los procesos de adaptación a los impactos del cambio climático.

Lo anterior implica la promoción del intercambio de experiencias, métodos, investigaciones y la adopción de buenas prácticas en materia de gestión del riesgo de desastres, entre otros:

* Incorporación del enfoque de cambio climático en los instrumentos normativos
* Fortalecimiento de capacidades locales
* Fortalecimiento de las campañas de educación y sensibilización
* Garantizar el acceso universal, seguro y eficaz de agua.
* Fomentar la gestión integral de los recursos hídricos.
* Agricultura baja en hidrocarburos y protectora del capital genético
* Diversificación productiva resistentes a fenómenos climáticos extremos
* Fortalecimiento de sistemas comunitarios de vigilancia, control y monitoreo de los fenómenos hidrometeorológicos

A final de cuentas, los objetivos de reducción del impacto de los desastres, solamente serán posibles de lograr si son abordados de forma integral, de lo contrario persistirán redundancias, contradicciones y omisiones que obstaculizan el logro de los objetivos.

La recuperación de la cobertura forestal y la preservación de los bosques primarios deben ser concebidas como una estrategia básica para la adaptación en el ámbito local y la reducción del impacto de los desastres.

1.4 Demandamos Apoyo para el Desarrollo y Transferencia de Tecnologías Apropiadas y Apropiables.

Debe establecerse un nuevo mecanismo bajo la CMNUCC que garantice la transferencia, rescate y desarrollo de tecnologías de baja huella de carbono. Este deberá acompañarse de medidas que flexibilicen los esquemas de propiedad intelectual, de creación y fortalecimiento de centros regionales de investigación, desarrollo y rescate de tecnologías.

Los países deben remover las barreras a la importación y exportación de tecnologías de punta eficientes en el uso y generación de energía y promover su complementariedad con las tecnologías y el conocimiento tradicional de baja huella de carbono.

No importación de tecnologías, bienes obsoletos y contaminantes

1.5 Demandamos Mayor Acceso al Financiamiento.

Debe establecerse una nueva arquitectura financiera bajo la autoridad y guía de la CMNUCC, que garantice un flujo de recursos financieros accesible, estable, predecible y suficiente.

La principal fuente de financiamiento para la implementación del futuro régimen global sobre el clima, debe proceder de fondos públicos de los países desarrollados, en correspondencia con su responsabilidad histórica y adicionales a los compromisos del consenso de Monterrey que indica dedicar el 0.7% del PIB de los países de la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo, de acuerdo con las necesidades de adaptación de los países en desarrollo.

Los recursos de este nuevo mecanismo financiero no deben ser canalizados única y exclusivamente a través del Banco Mundial, sino que, esta nueva arquitectura debe quedar abierta a la participación de los bancos regionales y nacionales.

Estos recursos financieros deben asociarse al pago de la deuda climática que tienen los países desarrollados con los países en desarrollo.

II.LA SOCIEDAD CIVIL Y PUEBLOS INDIGENAS CENTROAMERICANOS FRENTE AL PROCESO REGIONAL DE FORMACIÓN DE POLÍTICAS SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

Aunque los gobiernos centroamericanos emprendieron un esfuerzo conjunto de armonización política frente al proceso de negociación del acuerdo global sobre el clima, estos no han podido arribar a un acuerdo político común. Por el contrario, en la medida que pasa el tiempo las posturas de los gobiernos se alejan cada vez más, entre los que apoyan soluciones aparentes y los que propugnan por soluciones de fondo para los problemas que entraña el cambio climático para la región.

En ese sentido demandamos que se asuman compromisos regionales en el proceso de negociación que apunten a lo siguiente:

II.1 Reconocer el Carácter Transectorial e Interdisciplinario para la Comprensión del Problema y sus Soluciones.

Esto implica promover una participación amplia de los diversos actores sociales relacionados con la problemática y la implementación de sus soluciones las que deberán abordar:

Agricultura. Es la actividad económica más sensible al cambio y la variabilidad climática y de la cual subsiste la mayoría de la población centroamericana; su implementación para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria es vital y debe estar asociada con procesos de adaptación basados en la diversificación productiva, la gestión sostenible de territorio y el cambio tecnológico que recupere el conocimiento y prácticas tradicionales de uso sostenible de los recursos naturales.

Medio ambiente. La protección y conservación ambiental es prioritaria en cualquier aspecto relacionado con la implementación del Convenio de la Convención de cambio climático.

Educación. Incorporar el tema climático en los planes y programas en los distintos niveles de los sistemas educativos de la región.

Salud: Readecuar el sistema de salud incrementando la cobertura y mejorando la calidad de la atención primaria en salud y tomando en cuenta los conocimientos y saberes ancestrales.

Vivienda. Dotar con viviendas que cuenten con los servicios básicos y que estén construidas y ubicadas de forma adecuada en relación a las condiciones climáticas, las amenazas del entorno y las necesidades de movilización.

Generación de Energía. Se requiere que los países desarrollados apoyen procesos de transferencia y desarrollo de tecnología apropiada y autóctona para la mitigación hacia los países en desarrollo. Esto está muy vinculado con la búsqueda de fuentes alternativas de energía que reduzcan la dependencia del petróleo y la demanda energética de la economía.

Transporte. Desarrollar políticas que promuevan la dotación de sistemas de transporte colectivo eficiente y el ordenamiento territorial y vehicular.

III.LOS COMPROMISOS DE LA SOCIEDAD CIVIL Y PUEBLOS INDIGENAS

Los organismos de la sociedad civil y pueblos indígenas centroamericanos han desarrollado ancestralmente instrumentos y prácticas en pro de la seguridad humana y del buen vivir, cada cual con su énfasis particular pero siempre con el horizonte de la reducción del impacto de los desastres. Nuestros compromisos son:

a.Vinculación de iniciativas de gestión de riesgos, cambio climático y desarrollo humano.

b.Sensibilización, concienciación y ética pública.

c.Generación y diseminación de información pertinente.

d.Capacitación.

e.Investigación.

f.Apoyo al cambio tecnológico.

g.Incidencia política.

h.Auditoria social.

i.Reconocimiento y respeto de los derechos de la diversidad étnica y cultural.

Por tanto, nosotros, Sociedad Civil Centroamericana, tomando en consideración la situación descrita:

REITERAMOS nuestro planteamiento que lo referente al cambio climático debe considerarse como seguridad planetaria.

RATIFICAMOS nuestro compromiso de acompañar a los sectores vulnerables en los procesos de adaptación al cambio climático.

RATIFICAMOS que debe considerarse la superación de la pobreza y la construcción de una nueva ética sin la cual no será posible enfrentar con éxito los retos que impone el calentamiento global.

noviembre 11, 2009

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