“Con el cacao, tengo mi seguro de vida”

Un hombre luchador, que le gusta su trabajo en las tierras de su finca y delegado voluntario en su comunidad, así se describe Omar Rojas, un campesino de la Comunidad Las Colinas que siembra cacao, hortalizas y tubérculos y enseña a sus dos hijos mayores y vecinos todo lo que ha aprendido.

“Hace 42 años llegué a esta comunidad, eran 3 casitas, ahora es un gran poblado donde tenemos acceso a salud y educación y nuestro trabajo es cosechar alimentos para la vida”. Don Omar tiene 27 años de casado con Teresa Beltrán, “trabajamos juntos y hacemos la lucha para asegurar nuestra vida, como todo campesino”, afirmó.

Omar y su familia tienen 10 años de pertenecer a la Cooperativa de Servicios Múltiples Cacao Reserva Indio-Maíz R.L (COSEMUCRIM), que fue constituida en Septiembre 2004 bajo el Proyecto PMS financiado por DANIDA, hasta el 2012, desde entonces el proyecto “Fomento del desarrollo local en la zona de amortiguamiento de la Reserva de Biósfera Sureste de Nicaragua”, financiado por la Cooperación de Agro Acción Alemana y ejecutado por Centro Humboldt ha trabajado con la cooperativa.

Su objetivo de comercializar la producción de cacao. La cooperativa cuenta con 155 miembros y posee un certificado para el cultivo orgánico, brinda a las familias rurales asesoría técnica para el acopio centralizado, control de calidad y comercialización del cacao.

“Viera que problemas teníamos antes, no habían muchos ingresos de trabajo, sembrábamos solo maíz y arroz, las cosechas eran malas porque teníamos malas prácticas, tuve que irme a Costa Rica varias veces para traer dinero a mi familia”.

Cuenta Omar, que un día llegaron unos hombres a su casa y le platicaron sobre el proyecto y la cooperativa, “en ese momento yo tenía sembrado un poquito de cacao, pero lo hice por sembrar y me había estado preguntando ¿Dónde lo iba a vender? ¿A cuánto? Y creía que se iba a perder”, dijo.

“Cuando vino el proyecto yo mire que habían soluciones, tenemos un vivero, lo cuido, mi familia está integrada en el trabajo de la cooperativa, las entrada económica, la usamos en aceite, jabón y sal, lo demás nosotros lo producimos”.

Ahora siembra 6 manzanas de cacao, otras de sandía, chiltoma, tomate, zanahoria, repollo, entre otros, es miembro activo de la cooperativa, Socio y Delegado, tiene sus beneficios como cooperante, enseña sobre agroecología, abonos orgánicos, combinan cultivos en una misma parcela y promueve el no uso de químicos y el cuido al medio ambiente.

Omar y las otras familias tienen más ingresos económicos, no migran, están organizados y han desarrollado nuevas capacidades para la producción.

“Considero que mi gran logro es cultivar cacao porque de ahí comemos, es nuestro seguro de vida, porque uno siembra para cosechar. Dios me de la vida para seguir trabajando en el proyecto porque sí funciona.

“Con mi trabajo en el campo puedo decir que tengo el seguro de vida, me siento fortalecido, me han apoyado, me siento privilegiado, ahora sé que sembrar cacao es curar el ambiente, renueva los aires, da más vida”.

febrero 5, 2014

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