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COP 16: “El desafío de actuar como especie y como planeta”

Como resultado de las iniciativas que promueve la presidencia mexicana de la COP 16 / CMP 6 (Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Convención de las partes suscriptoras del Protocolo de Kyoto), el día 6 de diciembre se realizó en el salón Cenote del Moon Palace, un interesante encuentro de actores relevantes de la sociedad civil en la acción climática con delegados oficiales, representantes sectoriales, el Presidente mexicano Felipe Calderón y la Presidenta de la COP 16 Cristiana Figueres.

En el evento se contó con las palabras introductorias de representantes de diferentes sectores como ONGs, empresarios, sindicalistas y medios de comunicación. Particularmente interesantes resultaron las reflexiones de Carlos Zarco de Oxfam México quien hizo un llamado público a reconocer que debemos “ir más allá de los modelos de desarrollo y nuestros estilos de vida” como verdadera ruta de acción frente al cambio climático. Este llamado no resulta indiferente cuando estamos por concluir este período de las negociaciones, sin que se avizore que pueda lograrse un acuerdo sustancial y balanceado.

Ahora que se encuentra abierto el “segmento de alto nivel” de la Convención, resulta también válido el llamamiento que realizara Simón Anholdt del Foro de Comunicación sobre Cambio Climático –novedosa iniciativa que promoviera la presidencia de la COP-, para que hayan esfuerzos serios que busquen movilizar a la opinión pública y “al poder de cerca de 7 billones de personas” a las que los medios de comunicación tienen acceso. A diferencia de lo ocurrido en Copenhague, mucho tienen la impresión de que ésta Conferencia no suscitó el mismo interés mediático, y que ello va en detrimento del reconocimiento de la emergencia ambiental que el cambio climático representa.

En palabras de Anholdt, fue claramente indicado que no sólo es necesario trabajar en el área de la diplomacia y la negociación de tratados, y en el escenario de la ciencia y tecnología, sino que se debe “crear un nexo global de opiniones que claramente se identifiquen con el reto que tenemos enfrente. El desafío es operar como especie y planeta”. Los retos que nuestros países enfrentan respecto a los efectos adversos del cambio climático no deben dejarse únicamente en manos de políticos y científicos, sino que se requiere de una activa movilización social que presione por respuestas prontas, ágiles y efectivas a nivel global.

En la intervención pública del Presidente Felipe Calderón se hizo nuevamente evidente el deseo de que Cancún realmente sea un espacio en que se escuchen los criterios y opiniones de todos. Al menos ésta es la apuesta que públicamente han hecho. A criterio de Calderón, a esta altura de las negociaciones ya “hay acuerdos posibles en LCA (cooperación a largo plazo), adaptación, el traslado de recursos a países pobres en materia de adaptación, transferencia de tecnología, centros de transferencia de tecnología, y en financiamiento ya hay casi 29 miles de millones de dólares disponibles para procesos inmediatos”. Por ello planteó que es urgente concretar los mecanismos de financiamiento a corto plazo, y que el fondo verde debe arrancar de una vez, aunque “aunque no sea perfecto o ideal”. Así mismo indicó que “la gran aportación de Cancún va a ser los mecanismos de REDD incorporados a los mecanismos de largo plazo”. A esta altura de las negociaciones, más allá de la urgencia expuesta por México de lograr acuerdos en esta Convención, aún no se tiene certeza de cuáles serán verdaderamente los resultados y todos los países se pronuncian respecto a “los acuerdos posibles” y a sus buenas voluntades, más no a aspectos concretos en los que ya haya acuerdo, salvo en lo referente a la educación.

En este encuentro, una vez que fue abierto al debate al público, hubo múltiples intervenciones de los asistentes quienes en su totalidad demandaron respuestas del Presidente mexicano quien se mostró anuente al diálogo. Consideramos sustancial destacar la participación de una hondureña, representante de ONG, quien exigió el reconocimiento de Honduras como país altamente vulnerable. Esto produjo una respuesta clara por parte del Presidente Calderón, quien admitió ante el plenario que efectivamente Centroamérica debe ser reconocida como región vulnerable. Aunque parece ser un asunto obvio, ésta es ciertamente una de las demandas más significativas que las redes de sociedad civil nacionales y regionales de Centroamérica han venido demandando. El reconocimiento explicito de la vulnerabilidad de nuestros países implicaría no sólo un reconocimiento especial en el marco de la Convención, sino que daría pie a exigir que se destinen suficientes recursos financieros, transferencia de tecnología y desarrollo de capacidades para enfrentar el impacto negativo del cambio climático.

A esta altura de las negociaciones, seguiremos a la espera de los resultados concretos en el entendido de que ya se avizora que muchos temas centrales, como mitigación y nuevos acuerdos bajo el Protocolo de Kyoto, puedan ser postergados para la COP 17 a realizarse en Durban, Sudáfrica. Mientras tanto, nuestras organizaciones continuaremos presionando y trabajando para que la emergencia social que ya se vive en nuestros países, no siga siendo postergada a causa de la incapacidad política de los gobiernos de las naciones del mundo de comprometerse seriamente y a largo plazo.

diciembre 9, 2010

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