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Humedales en tiempos del Cambio Climático

Los humedales dependen de los regímenes de precipitación y con los efectos del Cambio Climático pierden importantes volúmenes de agua.

“Los humedales son uno de los ecosistemas más amenazados por los embates del cambio climático”, afirma nuestro Oficial de Industrias Extractivas, Jurgen Guevara. Las características topográficas de estos ecosistemas, los hace vulnerable ante los efectos del Cambio Climático porque dependen en gran manera de la recarga de agua, de las lluvias y de los regímenes de precipitación que se depositan.

Los ecosistemas de humedal están ubicados en los bordes de los cuerpos de agua, que puede ser marino-costero o lacustre. Además, “regulan los ecosistemas marinos y lacustres, son hogares de reproducción para especies acuáticas y aves, son contenedores de procesos de inundación y sedimentación. Sirven para el desarrollo del turismo, poseen buenos puntos de pesca y brinda seguridad alimentaria a las familias de la zona, como por ejemplo en San Miguelito y en el Refugio de Vida Silvestre Los Guatuzos”, explica Amaru Ruiz, Presidente de Fundación del Río.

Los humedales dependen de los regímenes de precipitación y con los efectos del Cambio Climático pierden importantes volúmenes de agua. En 2016, cuando realizamos un monitoreo de la sequía en Nicaragua, el humedal del Charco de Tisma (Masaya) en un periodo de 3 meses perdió casi el 90% de su lámina de agua. Esto es un ejemplo claro que los efectos del Cambio Climático afectan a estos ecosistemas.

“En total descuido”, considera Ruiz, el estado de conservación y gestión de los humedales en Nicaragua. Las instituciones correspondientes no cuentan con los recursos o son muy pocos y no existe una priorización hacia estos. “Estamos hablando de una indefensión de estos ecosistemas para su conservación, a pesar que tiene el reconocimiento internacional, pero es como tenerlo en papeles cuando no tienes una real protección y manejo de estos ecosistemas naturales”, agrega.

Actualmente, en Nicaragua podemos contabilizar 11 humedales, incluyendo aquellos que no considerados por Ramsar pero cuentan con las características de este tipo de ecosistemas, los cuales son: Cayos Miskitos y Franja Costera Inmediata; Lago de Apanás-Asturias; Delta del Estéreo Real; Reserva de Vida Silvestre Los Guatuzos; Refugio de Vida Silvestre Río San Juan; Sistema de Humedales de San Miguelito; Sistema de Humedales de la Bahía de Bluefields; Sistema Lagunar de Tisma; Sistema Lacustre Playitas-Moyuá-Tecomapa; Isla Juan Venado; y Yolaina en Nueva Guinea.

¿Qué podemos hacer para conservar los humedales?

A nivel de las políticas públicas, tanto nacionales como internacionales, los humedales de Nicaragua están protegidos bajo la Convención Ramsar (quienes adoptaron el 2 de febrero como Día Mundial de los Humedales) que mandata a los países a tener mecanismos de conservación en los planes y políticas para garantizar su calidad y cantidad. Nuestro país tiene que impulsar dentro de su política de conservación de biodiversidad medidas que protejan a los humedales.

“Se debe evitar que cerca de los humedales se desarrollen actividades productivas que sean altamente demandantes de agua, como en el Charco de Tisma donde se encuentran plantaciones de arroz que requiere grandes cantidades de agua y ha afectado los volúmenes de este humedal”, explica Guevara.

Actualmente, no se tiene un diagnóstico del estado actual de los humedales en Nicaragua. Por eso, debe ser promovido y fundamentado un diagnóstico en calidad y cantidad de estos ecosistemas, ver cuáles son los mecanismos de conservación requeridos. “Casos muy sencillos como el poder calcular las tazas de cosecha y aprovechamiento para las especies de fauna silvestre son mecanismos que se pueden implementar para que los recursos naturales no se agoten en un periodo de tiempo corto”, agrega.

febrero 1, 2018

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