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Incertidumbres sobre los posibles resultados de la COP 16

(Escrito por Red Observatorio de la Sostenibilidad). La tercera reunión de este año de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), celebrada en Bonn, Alemania, del 2 al 6 de agosto del 2010, concluyó con escasos avances.

El calendario de negociaciones adoptado en abril de este año estableció cuatro reuniones previas a la COP 16 de la UNFCCC, la cual tendrá lugar en Cancún, México, en este diciembre. El siguiente encuentro previo a la Conferencia de Cancún se desarrollará en Tianjin, China, del 4 al 9 de octubre del 2010.

En el marco del grupo de trabajo ad hoc de cooperación a largo plazo (AWG-LCA, por sus siglas en inglés) diversos representantes de la sociedad civil y delegados de gobierno coincidieron en que, a pesar de sus carencias, el actual texto de negociación representa un avance; sin embargo el ritmo al que avanzaron las negociaciones durante Bonn III sigue siendo muy lento si se quiere alcanzar un acuerdo justo, ambicioso, equitativo y legalmente vinculante durante la COP 16.

Bajo el AWG-LCA, el avance más destacable hasta este momento es que las partes están trabajando bajo un texto de negociación; sin embargo, en China, el trabajo de los negociadores deberá enfocarse en la reducción de dicho texto y en la resolución de los temas sensibles.

En su estado actual, el texto de negociación del AWG-LCA incorpora entre sus propuestas diversos temas que son prioritarios para los países en desarrollo y los sectores más vulnerables del planeta, entre estos, los que se desprenden de la Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra. El texto también incorpora un conjunto de propuestas mayormente promovidas por los países industrializados, tales como las que se derivan del “Acuerdo de Copenhague”. Asimismo, dentro de dicho texto aún existen una serie de temas sensibles alrededor de los cuales se requieren mayores grados de avance, muchos de estos avances dependen de los compromisos que vayan a ser adoptados por los países industrializados en el marco del Grupo de Trabajo Ad hoc bajo el Protocolo de Kioto (AWG-PK, por sus siglas en inglés).

Hasta este momento, ha existido un claro interés de los países industrializados de acabar con el Protocolo de Kioto, muchas de las propuestas extraídas del “Acuerdo de Copenhague” y que han sido incorporadas en el texto del AWG-LCA precisamente tienen la intención de trasladar responsabilidades financieras y de reducción de emisiones hacia los países en desarrollo. Esto, a su vez, les permitiría vaciar el contenido del AWG-PK y dar continuidad al proceso de negociaciones bajo una sola ruta, precisamente con la intención de ir eliminando las diferencias que actualmente establece la Convención y el Protocolo de Kioto entre los compromisos y responsabilidades de países desarrollados y países en desarrollo.

Para los sectores mayoritarios de la sociedad civil global, y para muchos de los representantes de países en desarrollo, la adopción de metas de reducción de emisiones para un segundo período de compromisos bajo el Protocolo de Kioto durante la COP 16 es un asunto crítico. Mediante la ratificación de este instrumento, los países industrializados adquirieron un primer período de compromisos que inició en el período 2008 y concluirá en el 2012. Si de aquí a diciembre de este año los países industrializados no adoptan metas de reducción de emisiones para el segundo período de compromisos bajo el Protocolo de Kioto, se generaría una brecha entre el primer y el segundo período de compromisos.

La ausencia de futuros créditos de reducción de emisiones bajo los mecanismos de facilidad establecidos por el Protocolo de Kioto generaría en un colapso de los mercados globales de carbono antes de finalizar el presente año.

**¿Qué espera de la COP 16 la Secretaría de la UNFCCC?**
Aunque los países menos adelantados (PMA) y los pequeños estados insulares han insistido en que la COP 16 debe generar un acuerdo climático global justo, ambicioso, equitativo y legalmente vinculante para aminorar los acelerados incrementos en la temperatura global y sus impactos negativos, los representantes de los países industrializados han expresado que la COP 16 debe ser vista únicamente como un paso más hacia resultados más ambiciosos a ser logrados en el mediano y largo plazo.

La visión de los países industrializados ha sido compartida no únicamente por la próxima presidencia de la Conferencia de las Partes – que le tocará a México, como país anfitrión de la COP 16 –, sino también, por la nueva Secretaria Ejecutiva de la UNFCCC.

Al ser consultada acerca del tema durante un encuentro sostenido con delegados de la Sociedad Civil en el transcurso de Bonn III, la señora Figueres expuso que durante la COP 16 “debemos evitar cometer nuevamente los errores de Copenhague” al referirse a que “…un serio problema que tuvimos en Copenhague fue que todos queríamos un acuerdo legalmente vinculante… En Copenhague el nivel de ambición no era realista en relación a lo que era alcanzable; nuestro nivel de ambición en Cancún debe ser realista en relación a lo que es alcanzable…”. La nueva secretaria ejecutiva de la convención coincidió nuevamente con el bloque de países industrializados al expresar que “… Cancún será un importante paso en la dirección correcta, pero este es un proceso…” Ciertamente, este es un proceso que lleva casi dos décadas y que, desafortunadamente, aparenta alejarse cada vez más del logro de su objetivo primordial.

agosto 9, 2010

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