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Inicia la tercera reunión intercesional sobre cambio climático

Este lunes 2 de agosto, reiniciaron oficialmente las negociaciones globales sobre el clima en Bonn, Alemania, bajo los auspicios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). En la agenda de trabajo de este día se destacaron las sesiones de apertura del grupo de trabajo ad hoc bajo el Protocolo de Kioto y del grupo de trabajo ad hoc de cooperación a largo plazo (AWG-PK y AWG-LCA, por sus siglas en inglés).

Durante la sesión de apertura del grupo de trabajo ad hoc de cooperación a largo plazo, los países presentaron sus puntos de vista en relación al texto elaborado por la presidenta de este grupo para facilitar las negociaciones.

En la sesión de cierre del encuentro previo de este grupo de trabajo, celebrado hace aproximadamente seis semanas en Bonn, Alemania, la mayoría de los países en desarrollo rechazaron la versión anterior de dicho texto de negociación. La mayoría de los representantes de este bloque de países expresaron que el mismo les cargaba de responsabilidades de manera desproporcionada y que no incorporaba las perspectivas y prioridades de los sectores más empobrecidos y vulnerables del planeta.

Aunque esta tarde la mayor parte de los representantes de países en desarrollo expresaron que el nuevo texto de negociación representa un avance, el mismo refleja una serie de temas sensibles que aún no han sido resueltos, en torno a los cuales persisten serias discrepancias. Entre estos temas se encuentra la distribución de la carga financiera para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático y a la distribución de las responsabilidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero entre países desarrollados y países en desarrollo.

Los países en desarrollo han sostenido que las mayores responsabilidades históricas y actuales en la generación del cambio climático corresponden a los países desarrollados, y que por tanto, son éstos los que deben aportan la mayor parte de los recursos financieros para la adaptación, la mitigación y la creación de capacidades.

Los representantes de los países desarrollados sostienen que el cambio climático es un problema global y que todos los países tienen una cuota de responsabilidad, por tanto, consideran que los países en desarrollo deben asumir una proporción significativa de la carga financiera para la implementación de las acciones de adaptación y para la creación de capacidades.

Así mismo, se han mostrado a favor de la eliminación del esquema actual que establece diferencias entre los compromisos obligatorios de reducción de emisiones para los países desarrollados y de compromisos voluntarios de reducción de emisiones en los países en desarrollo. Los países desarrollados siguen promoviendo la adopción de un esquema que establezca compromisos obligatorios de reducción de emisiones en las mayores economías de los países en desarrollo.
Asociado a lo anterior, se encuentran las diferencias que aún persisten en relación a las obligaciones de los distintos bloques de países en a la medición, reporte y verificación de las acciones de reducción de emisiones.

Los países desarrollados no únicamente pretenden que los países en desarrollo adopten compromisos obligatorios de reducción de emisiones, los cuales deberían implementar con sus propios recursos financieros, sino también que las reducciones de emisiones reportadas a través de dichas acciones queden sujetas a estrictas reglas de monitoreo y verificación internacional.

Para los representantes de la mayoría de los países en desarrollo, las acciones de reducción de emisiones que se implementen con recursos propios, en los países en desarrollo, no deben quedar sujetas a reglas internacionales de monitoreo y verificación.

Según el mandato del plan de acción de Bali y la decisión adoptada por la Conferencia de las Partes al final de la Cumbre de Copenhague, los resultados de estas negociaciones deberían generar un segundo período de compromisos de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados que han ratificado el Protocolo de Kioto. También deben generar un acuerdo que aborde apropiadamente los aspectos asociados a la adaptación, mitigación, transferencia tecnológica, creación de capacidades y el financiamiento para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático en los países en desarrollo.

Para los pequeños estados insulares y los países menos adelantados, estos resultados deberían lograrse durante la COP 16, a celebrarse en diciembre de este año en Cancún, México. Sin embargo, los delegados de la mayoría de países desarrollados han expresado dichos resultados difícilmente se logren en la Conferencia de Cancún de este año, indicando que posiblemente pudiera generarse algún tipo de resultado en la COP 17, a celebrarse el Johannesburgo, Sudáfrica, en diciembre de 2011. Esta perspectiva es compartida por la presidencia de la COP 16, la cual se encontrará en manos del país anfitrión.

agosto 3, 2010

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