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Lluvia atípica a nivel nacional

Lluvia intensa en mayo sorprende al territorio nacional, cayendo en las últimas 12 horas con mayor fuerza en los territorios: San Juan de Río Coco registró 80.7 milímetros; Somotillo 114 milímetros; San Dionisio 55.6 milímetros; Nandaime 101.3 milímetros; Palacagüina 50.8 milímetros; San Juan de Limay 51.5 milímetros y Ticuantepe 102 milímetros.

En Managua el promedio de precipitación fue entre 60-70 milímetros (aproximadamente 20 galones de agua por metro cuadrado de terreno). En general, tuvimos un promedio de 85-90 milímetros de lluvia a nivel nacional. Estos datos son sorprendentes, si comparamos que lo normal son 30 milímetros de lluvia en un día y 200 milímetros en un mes de invierno.

“Bajo influencia del fenómeno del niño hemos observado en los últimos 5 años que existen anomalías en las características de cómo está lloviendo. Porque este tipo de precipitación no se ve en el mes de mayo, históricamente se producen lluvias abundantes en junio, septiembre u octubre”, explica Abdel García, Coordinador de Cambio Climático de Centro Humboldt.

“Confirma la tendencia que sólo se producen precipitaciones en la noche, que ha sido una norma en los últimos 5 años, donde la frecuencia de lluvia en la mañana se ha reducido drásticamente. En este último período, el 90% de precipitaciones se ha producido entre la tarde y la noche, acompañadas con características de nubosidad en formación de cumulonimbos que son las nubes más altas y estás producen lluvias intensas, ráfagas de vientos y tormentas eléctricas”, agrega.

Otro dato interesante, es que entre enero y abril (a excepción de febrero) de este año 2017, los acumulados mensuales de lluvias para estos meses han sobrepasado sus respectivas normas históricas.

García aclara que esta lluvia intensa: “No significa de ninguna manera la entrada del invierno, sino la primera precipitación del primer mes de la temporada de lluvias 2017. A lo sumo, servirá para advertir el inicio de las actividades previas a la siembra, para lo cual habrá que esperar hacia finales de mayo o inicios de junio (según el pronóstico las autoridades nacionales), siempre y cuando las precipitaciones sean consistentes, de lo contrario no es recomendable hacerlo”.

“Este tipo de lluvias no favorece la retroalimentación de los acuíferos subterráneos y superficiales porque con la misma intensidad que cae en pocas horas igualmente se escurre. Asimismo, los sistemas de drenaje pluvial no tienen la capacidad de evacuar esta cantidad de precipitaciones en tan poco tiempo, por eso vemos la gran cantidad de piedras y arena en las calles”, concluye.

mayo 5, 2017

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