Situación ambiental de Nicaragua ante la pandemia del COVID-19

Como parte de nuestro 30 aniversario y en relación al contexto actual a nivel mundial, realizamos el webinar “Situación Ambiental de Nicaragua en medio de la Pandemia del COVID-19”, donde nuestros especialistas: Víctor Campos, Director Ejecutivo; Javier Mejía, Coordinador del área de Recursos Naturales y Jurgen Guevara, Especialista en Recursos Naturales; abordaron los efectos ambientales a nivel global y nacional, enfocados especialmente a recursos hídricos, energía y manejo de desechos sólidos.

En dicha presentación se reflejó que las concentraciones de dióxido de nitrógeno han disminuido en un 25% en China y en algunas zonas de Europa como París, Milán y Madrid las disminuciones andan entre 15 y 18%, producto a la cuarentena o paro de actividades en estos lugares, siendo esto algo positivo para el medio ambiente a nivel mundial.

Por otra parte, como efecto del decrecimiento de la actividad económica, se dio una baja en la demanda del sector energético lo que ha ocasionado una disminución del 19% en los últimos 12 meses en Nicaragua, a esto hay que sumarle la baja en los precios internacionales del petróleo.

Sobre el comportamiento de las condiciones climáticas, a corto plazo se espera una entrada del invierno en la segunda semana de mayo de 2020. A largo plazo, se espera un incremento de 1 grado en las temperaturas máximas y una disminución de 600 milímetros (mm) de precipitación acumulada en el Corredor Seco de Nicaragua en los próximos 25 años.

Desde diciembre 2019, el 40% de los pozos monitoreados ya presentaban problemas de abastecimiento de agua, lo cual indica que durante el período lluvioso no existió un buen proceso de recuperación del caudal de los acuíferos. Otro dato importante, del total de escuelas ubicadas en las zonas rurales del Corredor Seco, el 60% no tiene condiciones de acceso a agua segura, lo que limitaría la implementar las medidas higiénico-sanitarias, lo que expone en mayor riesgo de contagio del COVID-19 a estas comunidades.

De igual forma, se ha incrementado el uso del agua principalmente en las zonas urbanas y de desechos de productos de aislamiento (por ejemplo, mascarillas y guantes), con lo que tampoco se está teniendo un manejo adecuado al momento de descartarse, porque el país no cuenta con los protocolos adecuados para el manejo y disposición de desechos sólidos, así como los desechos hospitalarios, mismos que podrían generar nuevos focos de infección.

Como parte de las conclusiones los especialistas expresaron que cuando los países superen la situación del COVID19 y se regresen a las “condiciones normales” se intensificará la degradación ambiental (oro, fauna, frontera agrícola), lo que estará vinculado: a la aparición de enfermedades emergentes (zoonosis) y en el decrecimiento económico que profundizará los niveles de pobreza.

De parte de las autoridades nacionales, falta elaborar y poner en práctica un “Protocolo de Preparación y Respuesta Nacional ante el Coronavirus” con orientaciones claras a la población en los diferentes escenarios de evolución de la pandemia y la aplicación de las Normas humanitarias globales Esfera y el derecho internacional humanitario. Se debe de contribuir a la construcción de una Gestión Social de Riesgos que trascienda los enfoques tradicionales centrado en la atención a desastres asociados a amenazas sociales.

abril 3, 2020

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