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Un ejemplo de madre, mujer y líder comunitaria

Maritza Chavarría, una mujer con 50 años, madre de cinco hijos, cuenta cómo ha logrado superar todos los obstáculos en su vida para convertirse en una lideresa, que vive para servir a su comunidad.

Nacida en El Viejo, Chinandega, habita en la comunidad La Grecia desde hace 40 años. Aunque recuerda su niñez con mucha tristeza, eso no la limitó a convertirse en una mujer segura de sí misma, defendiendo sus derechos y libertades para dar un buen ejemplo a sus hijos. Las oportunidades comenzaron a presentarse cuando se hizo socia de una cooperativa de mujeres, en la cual aprendió sobre liderazgo y agroecología, en simultáneo inició su trabajo en la iglesia, lo que ayudó a fortalecer sus principios como persona y como mujer, motivo que hace sentir orgullo a sus hijos.

En su crecimiento y aporte a la comunidad ha logrado capacitar sobre equidad de género a otras mujeres, jóvenes y madres solteras con las cuales ha compartido su testimonio de vida y superación, recibiendo el respeto y admiración no solo de las mujeres de su comunidad sino también de los hombres con los que trabaja día a día.

Una nueva faceta de aprendizaje en su vida

Inicia a colaborar con Centro Humboldt en el año 2017, lo que la llevó a desempeñar una nueva faceta en su vida, el monitoreo del clima, un nuevo aprendizaje que también compartiría con su comunidad lo que le permitió sensibilizar a los productores sobre las adversidades del clima y cómo podían mitigar esos efectos, garantizando que su comunidad se preparara y evitaran pérdidas en sus cultivos, su principal medio de vida.

“Hay muchos jóvenes preparándose y muchos productores entusiasmados para seguir produciendo. Ahora ya saben y tienen una fecha para sembrar y cuándo poner su semilla a germinar”, destacó doña Maritza

Tuvo la oportunidad de aprender con otras organizaciones sobre agroecología, conocimientos que pudo reforzar con Centro Humboldt y los cuales puso en práctica en su parcela y que transmitió con otros comunitarios. Sus conocimientos en agroecología sumado al monitoreo climático, han sido una combinación exitosa en el buen desarrollo de sus cultivos, pero no solo en su parcela, también en su comunidad.

Hoy en día, ya no tiene que comprar productos químicos, ese dinero lo guarda para otros gastos, ahora ella misma elabora sus productos orgánicos y cuenta con el apoyo de dos de sus hijos para producir sus alimentos. “Lo único que se gasta es el esfuerzo, el tiempo y la paciencia, no tenemos deudas en el banco, nos queda una gran satisfacción porque estamos consumiendo algo sano y dejando una tierra sana para los que vienen detrás de nosotros”.

“Uno de mis principales logros ha sido desarrollarme y poner en práctica todos mis talentos, he aprendido a defenderme y que hay que vivir para servir a mi comunidad, hacer caridades, porque eso me da satisfacción”, comentó.

Sin embargo, a nivel comunitario, menciona que el principal logro fue conseguir el beneficio de que su comunidad tenga agua las 24 horas, “Gracias a Centro Humboldt, porque fue la primera puerta que tocamos y que nos apoyó para tener agua”, nos detalla.

Desde su liderazgo la comunidad se ha unido, mezclar su servicio hacia la iglesia con las actividades de producción ha favorecido a muchos cambios, más niños bautizados, parejas que reciben charlas y aunque según nos detalló Maritza “La pérdida de mi hogar ha sido una ganancia, porque he sabido ver el lado positivo de cada obstáculo”.

Con una lideresa como Maritza, y el trabajo unido de su comunidad los cambios positivos en La Grecia continuarán ocurriendo.

marzo 8, 2022

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