Una lideresa chinandegana en un mundo de hombres

La comunidad Las Grecias, Chinandega, se diferencia de otros lugares por el liderazgo de Maritza Chavarría, quien ha sabido ganarse el respeto y cariño tanto de mujeres y hombres. Su proceso de aprendizaje y empoderamiento comenzó en el año 2001 cuando se integró en una cooperativa. “Con Centro Humboldt he aprendido muchas cosas porque también nos ha enseñado lo que es liderazgo y nos ha ido formando”, expresó.

Sobre su lucha contra el machismo nos contó: “Yo vivía el machismo, cuando no me daban la oportunidad de participar en nada, pero a raíz que me integré en capacitaciones puse en práctica mis conocimientos y no solo lo use para mí, sino que también con mis hijas quienes también luchan con eso. Respecto a la comunidad, las mujeres que participamos en la iglesia le damos la casa abierta y agarro a las parejas para explicarle que en las Sagradas Escrituras tanto el hombre y la mujer tenemos iguales derechos y valemos igual”.

Por otra parte, siente que su comunidad está pasando un momento positivo. “Ahorita mi comunidad está que no haya donde ponerme por el logro de la construcción del pozo con Centro Humboldt, cosas que son importantes para el grupo así como para cada individuo, me refiero al acceso a los recursos naturales, por ejemplo el agua y la tierra donde cada mujer está viendo la cosecha de sus alimentos sanos… Estamos trabajando unidos 11 personas con los huertos de patio, porque si a uno le hizo falta una cosa el otro le echa una mano”, agregó.

Asimismo, nos explicó que en su comunidad han elaborado un calendario para estar pendiente de los huertos. “Todos los días al levantarnos lo que hacemos es regar las plantas, ver si los animales no se están metiendo en el huerto, esto se hace entre las 5 y 6 de la mañana sea hombre o mujer, después van para su huerto o la cocina y este proceso se repite a mediodía. Si una de las beneficiarias nos ponemos de acuerdo todos vamos para ayudarle”.

También están trabajando con la Gestión del Riesgo. “Es muy bonito porque desde los niños hasta los ancianos saben que hacer porque lo hacemos como dinámica, no lo hacemos como un trabajo. Que si hay temblor tenemos que ponernos las manos arriba y a los niños les encanta, hasta preguntan cuándo vamos a hacer un simulacro, además sabemos donde ir ante cualquier eventualidad porque les explicamos la ruta de evacuación”, explicó Chavarría.

Ahora están trabajando con el monitoreo climático, donde hasta los niños quieren saber cómo se lee el pluviómetro que está ubicado cerca del pozo, por lo que todos se sienten involucrados. “Nosotros solo oíamos que calló tanto de lluvia y decíamos cómo será eso, pero hoy varios estamos de observadores porque cuando llego a las 6 y media están esperándome para ver cuánto cayó de agua y hablamos de cuándo podemos sembrar. Casualmente, ayer les dije yo no voy a estar, espero que este monitoreo me lo envíen, quiero ver si es verdad que están atentos y de hecho desde que venía en el bus ya me lo estaban mandando”, concluyó.

mayo 27, 2019

Dejar Un Comentario


Ingrese aquí Captcha : *

Reload Image